I want to erase this whole block

El día que casi perdemos.

El día que casi perdemos.

Huy! Los días que casi... en este viaje fueron muchos. Les voy a compartir algunos, como el día que casi perdimos el bus de Bangkok a Phuket. Viajábamos toda la noche hasta Phuket, así que había que estar en la terminal a las 8PM. La terminal quedaba lejos de casa y a esa hora había tráfico. Teníamos literalmente todo el día para llegar porque el check-out de la casa era 11AM.

Claro, como teníamos todo el día para llegar, nos fuimos al shopping, pero que pasó? Volviendo a buscar las mochilas le tren se trabó y nos quedamos atrapados esperando un montón de tiempo. A partir de ahí el stress creció y creció. Llamamos al taxi, que tardó literalemente dos horas en llegar a la terminal por la cantidad de tráfico que había. No podíamos hacer nada, solo rezar llegar a tiempo. Pero mientras yo rezaba mi querido Artur me decía que vaya reservando un hotel para pasar la noche en Bangkok porque no llegábamos. De alguna manera sabía que íbamos a llegar, pero el stress de ese taxi, ay mamita! Tremendo.

El mapa me decía que faltaba un minuto, cuando de repente el taxista se pasa de la terminal y el mapa me marca 15 minutos mas, literalmente teníamos los minutos contados y ahí fue cuando mis esperanzas se fueron. El taxista decía, llegamos, pero el tiempo no nos daba.

Llegamos a la terminal y les dijimos a los chicos, ahora a correr! Corrimos y cómo corrimos, por toda la terminal cual locos con mochilas y niños. Nadie hablaba inglés y la desesperación era cada vez peor. Llegamos finalmente despues de subir y bajar varias veces al mostrador de los tickets, la señora nos estaba esperando, así que seguimos corriendo y llegamos 5 minutos antes de que se fuera el bus. Ni les cuento como dormimos esa noche.

 Lo que recé ese tramo en el taxi para llegar a tiempo, a todos los dioses.

Lo que recé ese tramo en el taxi para llegar a tiempo, a todos los dioses.

El día que casi perdemos el avión a Nueva Zelanda, un avión que nos tenía que llevar de Phuket a Malasia, de Malasia a Australia y finalmente de Australia a Nueva Zelanda, o sea que si perdíamos ese primer avión, estábamos fritos.

Había leído en internet que no hacía falta pasaje de salida ni reserva para Nueva Zelanda, pero cuando llegamos al mostrador de Air Asia, resulta que sí mis queridos, sí hace falta al menos una reserva para salir del país. Así que anoten por si tienen planes de viajar a Nueva Zelanda. La señorita no nos dejaba abordar sin esa reserva, así que, con Artur al lado diciendo que lo perdíamos, me puse a hacer la reserva, me temblaban las manos y se me cortaba internet, volví a empezar unas tres veces, hasta que finalmente lo logré. Corrimos d nuevo hasta el avión, esta vez llegamos unos 10 minutos antes de que salga.

 Minutos antes, pero llegamos.

Minutos antes, pero llegamos.

El día que casi perdemos el segundo ukelele, porque el primero ya lo habíamos perdido. Estábamos en Japón y lo dejamos arriba de donde se guardan las valijas en el tren, ahí quedó olvidado, lo pero es que solo Atur se dió cuenta de que no estaba mas con nosotros, lo dimos por perdido, pero como estábamos en Japón, a Artur se le ocurrió preguntar en la terminal si estaba en cosas perdidas, nuestra alegría cuando el guardia llegó con el ukelele en la mano! Gracias Japón por ser como sos.

El día que casi perdemos la valija que tenía todo, computadora, plata, pasaportes, todo. Rompí los cocos hasta que compramos un carry on porque ya no me bancaba los bártulos pequeños por todos lados. Tanto rompí, que fue la valija donde poníamos todo lo que queríamos tener a la mano. Tan cómodos estábamos en Japón y de verdad te sentís tan seguro, que dejamos a la pobre valija estacionada en el último piso de una estación de tren, recién nos dimos cuenta que faltaba despues de un rato. Artur corrió a buscarla y ahí estaba, exactamente en el mismo lugar donde la habíamos abandonado. La perdimos de nuevo en un Family Mart que quedaba al lado de nuestra casa. Llegamos arriba con todas las cosas y faltaba la valija. De nuevo Artur corrió, y ahí estaba. Se ve que la valija nos ama.

Lejos y se extraña.

Lejos y se extraña.

Out of the box.

Out of the box.