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Cochecito o no cochecito?

Cochecito o no cochecito?

Huy, un tema importante (claro que solo si tenés niños). Antes de salir lo dudamos veinte veces, porque decíamos, es un bulto mas que hay que llevar, pero por otro lado, si hay que caminar mucho está bueno tenerlo. En fin, no lo llevamos, y fue una gran decisión porque los primeros dos meses nos quedamos en Bali, donde casi no se puede caminar por la calle, con lo cual el cochecito era irrelevante.

Ahora, les cuento cuando llegamos a Singapur? En Singapur se camina, se camina y se camina y con el calor que hacía, lo único que le pedí al universo era un cochecito, estos dos se quejaban a cada paso, estoy cansadoooooooo. Y claro que los entedía, nosotros mismos no dábamos mas del calor y la caminata, un mix divino.

Fuimos a Universal Studios, ese lugar que nos salía muy caro para el presupuesto que manejamos, pero que dijimos, ok, vamos a llevarlos que les va a encantar. Por suerte acá alquilaban un cochecito doble y la pasamos bomba. En un momento, le pregunto a una señora dónde había comprado su cochecito que era súper compacto e ideal para viajar. La señora me dice, me lo regalaron, así que cuando termine el día te lo puedo regalar que ya no lo voy a necesitar. Mi cara, shock y amor total, pero como soy un poco boba, entre que le contaba a Artur y me decía que no era necesario, perdí de vista a la señora y me quedé sin el tan preciado regalo.

 Ciudad y calor. Cochecito, fundamental para nosotros.

Ciudad y calor. Cochecito, fundamental para nosotros.

Ok, Singapore, sin cochecito, pero cuando llegamos a Malasia, el calor era peor y había que seguir caminando, así que como a veces mi apodo es persevera y triunfarás, insistí con el cochecito hasta que Artur me dijo, hacé lo que quieras, y eso hice, fui a comprar uno. Ese con el que no podemos vivir cuando vamos a las ciudades o a lugares donde hay que caminar, claro que los niños pueden caminar, pero a veces el calor es tal y hay que caminar tanto, que para la salud mental de los cuatro, este cochecito hoy es nuestro mayor aliado. Se rompió y lo arreglamos, porque claro, no es un cochecito preparado para dos, nosotros lo hicimos para dos, aunque van apretaditos, pero van sobre ruedas y eso es lo importante.

Así que sí, conhecito sí, claro que vos conocés a tu hijo mejor que yo, pero fue una de las mejores adquisiciones del viaje, nos salvó en mil momentos, y si no lo usás, lo regalás, que seguro a alguien le va a venir bien.

Qué llevamos.

Qué llevamos.